miércoles, 25 de agosto de 2010

ola de atentados den irak saluda marchas de tropas EEUU

Las fuerzas de seguridad iraquíes acordonan la zona y los bomberos se esfuerzan en recuperar cadáveres entre los escombros, mientras un grupo de mujeres desesperadas suplica ayuda mirando al cielo. «¿Por qué no para esto de una vez? ¡Que alguien haga algo, por favor!». Quince muertos y 68 heridos es el balance policial tras la explosión de un coche bomba en la parte trasera de una comisaría de Policía en el barrio de El Cairo, al noreste de Bagdad. Los imponentes muros de hormigón que protegían la oficina no evitaron la destrucción, pero mucho peor fue el efecto sobre las casas más próximas, de las que cuatro quedaron totalmente destruidas y otras seis seriamente dañadas.


El de Bagdad fue el primero y más sangriento de los ataques producidos en la capital en una jornada marcada por una ofensiva insurgente que afectó al menos a ocho provincias del país y que amenaza con establecer el toque de queda en algunas ciudades en las próximas horas, según los medios locales. Si la pasada semana más de sesenta reclutas perdieron la vida cuando hacían cola ante un centro del Ejército, esta vez el objetivo de las acciones terroristas fueron principalmente comisarías de Policía.

El parte de guerra fue extenso y recuerda a los días de la posguerra en los que las fuerzas americanas eran incapaces de hacer frente a las oleadas de atentados. Veintitrés personas murieron en Kut, 180 kilómetros al sur de Bagdad, tras la explosión de un coche bomba junto a una comisaría, otras seis fallecieron en Karbala, un suicida se inmoló en el centro de Faluya, otro atentado costó la vida a tres personas en la provincia de Diyala, también se registraron incidentes en Kirkuk y Nínive… más de sesenta muertos y doscientos heridos en total, la mayor parte civiles.

En cada una de estas tragedias se repite la misma escena. Familiares de las víctimas esperando a los cuerpos y fuerzas de seguridad tratando de evitar que nadie entre en la zona afectada. Haddi Al Hattat, pintor de 48 años, ya ha visto como los bomberos sacaban a dos de sus familiares y espera a un tercero en las inmediaciones de la comisaría de El Cairo. «El objetivo son las fuerzas del orden, pero los muertos son civiles, siempre pagamos los mismos», lamenta. Amar Sattar, un joven del barrio de 21 años que ha sido de los primeros en llegar tras la explosión y ha participado en la evacuación de heridos, piensa que «el objetivo de la acción era la cárcel de la comisaría, por eso el coche ha explotado en la parte trasera, donde hay muro, y no en la puerta», opina antes de que un agente le ordena callarse y no hablar con la prensa de lo ocurrido

la ue condena los ataques en irak y recalca la necesidad de un gobierno estable

Bruselas, 25 ago (EFE).- La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, condenó hoy los ataques registrados en varias provincias de Irak que dejaron 64 muertos y recalcó la necesidad de un "gobierno estable" para mejorar la situación en el país.


"La Unión Europea (UE) condena estos ataques. La mayoría de las víctimas de los atentados terroristas se dedicaban a trabajar por la seguridad de Irak", señaló Ashton en un comunicado.

La Alta Representante de la UE reiteró "la necesidad urgente de formar un gobierno estable en Irak que sea capaz de tomar pasos decisivos hacia la reconciliación nacional y tratar todos los desafíos del país".

"La UE desea involucrarse con ese nuevo gobierno tan pronto como esté instaurado", añadió.

La ola de violencia, que además dejó 219 heridos, fue provocada según las autoridades por Al Qaeda y el ex partido gobernante Baaz.

Irak: Oa de atentados en varias ciudades del país

Una serie de atentados simultáneos en siete ciudades de Irak han dejado este miércoles el trágico saldo de 52 muertos y cerca de 300 heridos. Los ataques más sangrientos se han producido en Bagdad y en la ciudad de Kout, 160 kilómetros al sudeste de la capital. Atentados que recuerdan los peores momentos de violencia en ese país en 2006, contra la presencia del ejército de ocupación norteamericano.


Estos ataques se producen seis días antes de que concluya la retirada de las tropas de combate norteamericanas de Irak y un día después de que los Estados Unidos anunciaran la reducción del número de sus soldados en el país. Actualmente quedan todavía 50 mil soldados norteamericanos en Irak, que deben abandonar el territorio a finales de 2011. Desde 2003, cerca de 10 mil policías y militares han sido víctimas del terrorismo.

El Presidente estadounidense Barak Obama lo dijo claramente en Washington: No habrá misiones de combate en Irak después del 31 de agosto 2010. Entre 35 mil y 50 mil soldados permanecerán hasta finales de 2011, pero con misiones de cooperación y asesoramiento al ejército y la policía iraquí en la lucha contra el terrorismo.

El objetivo de los grupos terroristas islámicos de Al Qaida, con esta ola de atentados, es evidentemente mostrar a la opinión en esas circunstancias que el país sigue viviendo en pleno caos, pese a la presencia del ejército norteamericano y la reestructuración de las fuerzas del orden en Irak.

En Bagdad, un automóvil cargado de explosivos estalló frente a una comisaría del barrio de Al Quaira, al norte de la ciudad, provocando 15 muertos y 58 heridos. Ocho de las víctimas son policías y el resto son civiles, según indicó en Bagdad un portavoz del ministerio del Interior.

También en la capital tuvieron lugar otras explosiones y ataques. En el barrio de Muthana, se registraron dos muertos y siete heridos al estallar una bomba. En el barrio de Al Amel, al sur, dos policías fueron asesinados por varios hombres armados. En el barrio comercial de Karrada, se han señalado cinco civiles heridos al estallar otra bomba

Estados Unidos retirará sus tropas de Irak en 2010

Entre 35 y 50 mil soldados permanecerán un año más para garantizar la seguridad del país.

Barack Obama presentó ayer el calendario de la retirada.“El 31 de agosto de 2010 nuestra misión de combate en Irak habrá terminado”, garantizó. Según el plan, cerca de 90 mil soldados abandonarán Irak durante los próximos 18 meses. Este soldado señala que lo importante es que “el presidente planea cumplir sus metas y objetivos dentro de unas fechas fijadas y no está anunciando un plan sin calendario”. El actual inquilino de la Casa Blancapretende poner fin a una guerra que dura casi seis años y ha matado a 4.200 soldados. Pero el republicano McCain, rival de Obama en las elecciones, duda de que con las actuales condiciones en el terreno, el plan del presidente “pueda conducir al éxito”. En estos momentos hay 142 mil soldados estadounideneses en suelo iraquí. El objetivo de Obama es que no quede ninguno en 2011. Además quiere reforzar el contingente militar en Afganistán a medida que reduce el número de soldados en Irak.

Copyright © 2010 euronews

EEUU intenta dividir a la resistencia iraquí

08Dic03 (IAR-Noticias) - Por Rodrigo Guevara
El Washington Post informó el miércoles pasado que Estados Unidos planea crear batallones paramilitares para combatir a la insurgencia iraquí.

Citando como fuente a funcionarios iraquíes el diario -que oficia de portavoz habitual del Pentágono- dijo que los combatientes irregulares serán reclutados entre los miembros de las cinco organizaciones que colaboran con EEUU en la ocupación de Irak.

Los partidos que estarían involucrados en el plan serían -según el Washington Post- el Congreso Nacional Iraquí, del banquero Ahmad Chalabi, el Acuerdo Nacional Iraquí, el Partido Demócrata Kurdo, y la Unión Patriótica del Kurdistán.

El Departamento de Defensa norteamericano -como lo hace siempre- no confirmó ni avaló la información del Washington Post, pero fuentes anónimas del Pentágono citados por agencias internacionales dijeron que EEUU planea incrementar los cuerpos civiles de defensa de12.700 hombres a 40.000 en el corto plazo.

El secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld -avalando en parte la información del Washington Post- dijo el sábado en Bagdad que quería acelerar el programa para entrenar y desplegar fuerzas de seguridad iraquíes, mientras Washington trabaja para “devolver la soberanía al pueblo iraquí.

Según nuestras fuentes en Bagdad, llama la atención a los expertos en "interna" iraquí que el plan de entrenamiento de escuadrones paramilitares intente mezclar en una misma bolsa a todo el mosaico de la ex oposición iraquí contra Saddam Hussein en el exilio, obviando todas las diferencias y contradicciones que la dividen en el presente.

Es estadísticamente imposible imaginar al Consejo Supremo para la Revolución Islámica (CSRII) participando de una guerra paramilitar contra la resistencia iraquí, dado que forma parte -a través sus milicias armadas clandestinas- de las tropas que combaten a las fuerzas de ocupación estadounidenses.

Si bien el fundamentalismo chiíta (con alrededor de 20.000 milicianos armados en el sur de Irak) fue el principal opositor al ex régimen iraquí, hoy su enemigo principal ya no es Saddam Hussein sino las fuerzas de ocupación anglo-estadounidenses.

La insurgencia proiraní de los chiítas, así como otras organizaciones radicalizadas que pelean contra EEUU, coinciden en dos objetivos tácticos con los partidarios de Saddam: expulsar a las tropas norteamericanas de Irak y exterminar a todos los colaboracionistas. Principalmente ex policías y ex militares del antiguo régimen que hoy actúan contra los combatientes de la resistencia.

Por otra parte -y de acuerdo a información corroborada por portavoces iraquíes- el CSRIII mantiene un enfrentamiento de vieja data con el Congreso Nacional Iraquí (CNI) manejado por el banquero Chalabi, favorito de los halcones del Pentágono y de un sector de la CIA que lo utilizan para dividir al actual consejo iraquí.

Chalabi está sindicado como el "entregador" del atentado con bomba contra la mezquita chiíta que le costara la vida al principal líder del Consejo Supremo para la Revolución Islámica, el ayatolah Mamad Baqr al-Hakim, y cuya autoría el Pentágono "adjudicó" -como ya es habitual- a la organización terrorista Al Qaeda.
Los dirigentes del CSRIII señalan el asesinato de su jefe (el más importante líder espiritual de los 14 millones de chiítas que residen en Irak) como una operación de la CIA destinada a quebrar y dividir la resistencia iraquí que actúa monolíticamente contra los 147.000 soldados estadounidenses estacionados en Irak.

Para los especialistas la noticia sobre la creación de batallones paramilitares con la participación del CSRIII -sector que representa a la mayoría chiíta del país- busca promover un enfrentamiento interno entre los sectores fundamentalistas islámicos y las fuerzas de Saddam Hussein, los dos principales responsables de los ataques con francotiradores y bombas de mortero contra las tropas anglo-estadounidenses.